jueves, 18 de diciembre de 2014

El error de la perfección..



En este nuevo blog me gustaría compartir con ustedes la fantástica experiencia de la creación literaria de un humilde escritor novato, así como las aventuras y desventuras que le acompañan, a través de la reciente publicación de mi libro Esse Imaginaria..lectura difícil para mentes complicadas, no apta para consumidores de aventuras, dedicada a descifradores de realidades encriptadas..







Siento un profundo respeto por los errores y las imperfecciones, los creo fenómenos vivos que están ahí con un propósito expresivo..

¿Es tarea del hombre permanecer vivo para siempre? ¿Ser recordado en los recodos del siniestro alcázar de los antepasados?¿Es tarea a cumplir cuidar la huella de nuestra estampa, amamantarla, afianzarla, esculpir nuestra memoria en piedra cuando ya la verticalidad desaparezca y haya sólo la eterna horizontalidad callada?

(Fragmento del capítulo "El aire pasa, la mata queda"


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"Sólo por la sólida persistencia de esas formas primigenias resulta posible explicar el que más tarde haya podido construirse sobre las metáforas mismas el edificio de los conceptos. Este edificio es, efectivamente, una imitación, sobre la base de las metáforas, de las relaciones de espacio, tiempo y número.» (5)
La metáfisica se puede emplear como poesía, subrayando la gran significación de las apariencias y la gran función de la invención y falsificación en la narración, poesía y en el mito.






Hoy os dejo otra de mis preferidas..

Mi admirado Antonio Gala y su: 




Condena



A trabajos forzados me condena 
mi corazón, del que te di la llave. 
No quiero yo tormento que se acabe, 
y de acero reclamo mi cadena. 

Ni concibe mi mente mayor pena 
que libertad sin beso que la trabe, 
ni castigo concibe menos grave 
que una celda de amor contigo llena. 

No creo en más infierno que tu ausencia. 
Paraíso sin ti, yo lo rechazo. 
Que ningún juez declare mi inocencia, 

porque, en este proceso a largo plazo 
buscaré solamente la sentencia 
a cadena perpetua de tu abrazo. 

Antonio Gala